La agrupación de los productos de la farmacia en función de su finalidad o su clasificación terapéutica permite rentabilizar sus recursos y ofrecer una mejor experiencia al cliente.
Una buena categorización de los artículos puede ser un aliciente para que los clientes adquieran o no ese pequeño extra que están pensando
Una categoría es un grupo de productos o servicios que los consumidores perciben como interrelacionados y/o sustitutivos en la satisfacción de una necesidad, (por ejemplo, aliviar el dolor, cuidado de la piel, productos para niños, etc.).
Para realizar un análisis práctico y eficiente de las categorías es necesario entender de dónde provienen realmente los ingresos y beneficios de la farmacia.
La gestión por categorías divide el problema de analizar ventas, beneficios y rentabilidades en partes más asequibles y permite entender más fácilmente el funcionamiento de cada categoría. Posibilita, además, priorizar el tiempo invertido en acciones específicas para cada familia de productos a la que llamamos categoría.
Agrupar cada categoría, o unidad de negocio, en un espacio expositivo independiente y gestionado por un profesional especializado, permite a la farmacia adaptarse a las necesidades del cliente y fidelizarlo.
Una categoría es un grupo de productos o servicios que los consumidores perciben como interrelacionados y/o sustitutivos en la satisfacción de una necesidad, (por ejemplo, aliviar el dolor, cuidado de la piel, productos para niños, etc.).
Para realizar un análisis práctico y eficiente de las categorías es necesario entender de dónde provienen realmente los ingresos y beneficios de la farmacia.
La gestión por categorías divide el problema de analizar ventas, beneficios y rentabilidades en partes más asequibles y permite entender más fácilmente el funcionamiento de cada categoría. Posibilita, además, priorizar el tiempo invertido en acciones específicas para cada familia de productos a la que llamamos categoría.
Agrupar cada categoría, o unidad de negocio, en un espacio expositivo independiente y gestionado por un profesional especializado, permite a la farmacia adaptarse a las necesidades del cliente y fidelizarlo.
La agrupación de los productos de la farmacia en función de su finalidad o su clasificación terapéutica permite rentabilizar sus recursos y ofrecer una mejor experiencia al cliente.